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El mejor feminismo de Andy Murray en Wimbledon

El año pasado también lo hizo tras ganar el oro olímpico en Río

El británico Andy Murray tuvo que corregir a un periodista cuando comenzó su pregunta describiendo a Sam Querrey como “el primer estadounidense en alcanzar una semifinal de Grand Slam desde 2009”. Murray interrumpió la pregunta para concretar “jugador masculino (male player)“, ya que el periodista no tuvo en cuenta a las jugadoras norteamericanas que si llegaron a semifinales e incluso vencieron en partidos de grand slam.

—Sam es el primer jugador estadounidense que llega a las semifinales de un grand slam desde 2009… —empezó diciendo el periodista.

La pregunta se refería al hecho de que ningún tenista estadounidense, desde que Andy Roddick llegara a las semifinales en los torneos de Australia y de Wimbledon, había llegado tan lejos como Sam Querrey en alguno de los torneos grandes (Australia, Roland Garros, Wimbledon y Open USA).

—Jugador masculino… —

—¿Perdona? —contesta el periodista.

—Jugador masculino… —repite Murray

El tenista escocés, dejaba en evidencia al periodista por menospreciar las conquistas de las jugadoras estadounidenses que habían alcanzando las últimas rondas de los grandes torneos

Solo Serena Williams, por ejemplo, suma 13 torneos de grand slam desde 2009. Sin ir más lejos, este mismo año, Venus Williams está en las semifinales de Wimbledon.

No es la primera vez que Andy Murray protagoniza un cruce de palabras similar con un periodista. Tras ganar en Río su segundo oro olímpico, un periodista le preguntó:

—Eres la primera persona en la historia en ganar dos medallas de oro olímpicas en tenis. Es una hazaña extraordinaria, ¿no?

A lo que Murray respondió:

—Venus y Serena han ganado como cuatro cada una.

El mundo del tenis ha vivido recientemente otros episodios de sexismo, como cuando —aunque luego matizó sus palabras— Novak Djokovic dijo: “Tenemos muchos más espectadores en los partidos de hombres, deberíamos ganar más”.

En la misma línea, el director del torneo Indian Wells se vio obligado a dimitir en 2016 al afirmar que las jugadoras “se aprovechan del éxito de los hombres”.

El “éxito de los hombres” quizás tenga mucho que ver con que el deporte femenino apenas reciba cobertura en comparación con el masculino.

En esta edición de Wimbledon, precisamente, Andy Murray y Venus Williams se han pronunciado reclamando más partidos femeninos en las pistas centrales del All England Tennis Club, donde actualmente se juegan más partidos del cuadro masculino.

Sobre la diferente cobertura que reciben los deportes masculino y femenino, un documento del Consejo Superior de Deportes español señala que “en una investigación realizada en 108 países y presentada en septiembre de 2010, las mujeres solo son sujeto de las noticias de deporte en el 11% de todas las informaciones deportivas; los hombres, en el 89%. Pero los resultados para España son aún más bajos: las deportistas mencionadas fueron el 6%; los deportistas, el 94%”.

En España, cuando Gala León fue nombrada capitana del equipo de Copa Davis, Toni Nadal, exentrenador y tío de Rafa Nadal, dijo: “No deja de sorprenderme por varias razones: no es una persona que conozcamos en el circuito masculino, lo que es una dificultad añadida para ella, no tener conocimiento del juego del circuito masculino; creo que no conoce a los jugadores, al menos a Rafael; y hay una dificultad logística difícil de solventar, porque en los equipos de Davis se pasa mucho tiempo en los vestuarios con poca ropa y con una mujer no deja de ser extraño”. Más tarde se corrigió afirmando: “No soy machista, soy anticuado”.

En 2014, Andy Murray no mostró tantos reparos, ya que eligió como entrenadora a la exjugadora francesa Amélie Mauresmo, lo que le convirtió en el primer tenista de elite entrenado por una mujer.

Aunque su relación profesional duró algo menos de dos años, durante esa época Murray aumentó su porcentaje de victorias —de un 75,6% a un 79,4%— y ganó sus dos primeros títulos en tierra (entre ellos el Masters 1.000 de Madrid). En total, bajo las órdenes de Mauresmo sumó siete títulos a su palmarés, aunque ninguno de ellos fuese un grand slam.

Amélie Mauresmo, sin embargo, no fue la primera preparadora en la vida de Andy Murray. Durante su adolescencia, Judy, la madre del tenista, se ocupó de sus entrenamientos. De ahí que, en una ocasión, el tenista declarase: “Siempre he tenido una fuerte influencia femenina en mi carrera”.

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